que nos la pasaríamos leyendo a Pizarnik todas las noches mientras Ólafur Arnalds nos penetra los huesos y hasta las arterias. También, que por ratos te dibujaria una canción en el reborde de tus labios y estrujaria tus pensamientos uno a uno, para quedarmelos toda la noche y usarlos como almohada.Y que al día siguiente nos revolcariamos en el suelo como perros recien bañados. ¡Como gritarás!
No te prometo sensatez. Eso aburre. Te quiero para mí.
Vení. Cerrá la puerta. Sentáte aquí conmigo.
3 comentarios:
Pizarnik... Alejandra Pizarnik,
mi pizarnik<3
Lo siento, divagué, es que esa mina me vuelve loca.
Igual a mi. Como me hubiera gustado tener una platica de aunque fuera un par de horas con ella.
nada de sensatez eso me gusta.
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